Apuntes

El escritorio de Hugo Martínez

06 junio
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Indice de Desarrollo Digital Escolar. ¡El desafío de los usos!

El viernes pasado, el Programa Enlaces del Ministerio de Educación entregó el Índice de Desarrollo Digital Escolar (IDDE), que se genera a partir del primer Censo de Informática Educativa realizado en el país, durante el segundo semestre del 2009.

Los resultados son interesantes.

A nivel de infraestructura, a pesar de los esfuerzos realizados en inversiones en equipamiento informático, persiste en nuestro sistema escolar un conjunto de diferencias importantes en la disponibilidad de tecnologías (computadores, Internet) entre los establecimientos escolares, dependiendo de su dependencia administrativa.

Los profesores más jóvenes tienden a a utilizar con mayor frecuencia las tecnologías para sus actividades docentes, lo que confirma que la diferencia generacional se correlaciona con la adopción de las nuevas herramientas digitales.

En el ámbito de los usos pedagógicos, sin que haya muchas diferencias por dependencia administrativa, el dato señala que menos de la mitad de los establecimientos tienen incorporada las tecnologías en la enseñanza y el aprendizaje.

Este indicador es ciertamente relativo respecto a su calificación. No existe un parámetro indiscutible, que indique qué porcentaje del tiempo escolar disponible, es el adecuado en que debieran enriquecerse las actividades educativas con recursos digitales.

Pero hay datos preocupantes. El 45% de los establecimientos usan menos de 10 horas a la semana el laboratorio de computación para hacer clases.

Obviamente, las limitaciones de infraestructura impiden un uso más frecuente. Sin embargo, en el caso de los establecimientos particulares subvencionados y particulares pagados donde existe una mejor dotación y acceso, los niveles de uso pedagógico no son mucho mejores.

Este no es un desafío tecnológico, es un problema pedagógico. Incrementar los usos de estos recursos en el ámbito escolar se relaciona con articular eficientemente las oportunidades que ofrecen las tecnologías, con las necesidades educativas de los estudiantes y los desafíos didácticos de los educadores.

Se requiere contar, entonces, con modelos pedagógicos que permitan incorporar el uso de los recursos digitales a la enseñanza y aprendizaje del lenguaje, las matemáticas, las ciencias, etc. Estos modelos debe considerar contenidos y recursos, como así mismo, secuencias didácticas que faciliten la planificación, el liderazgo y la mediación pedagógica del docente.

Sin una adecuada capacitación y acompañamiento a los docentes, los modelos tampoco impactarán efectivamente en el uso de las tecnologías para el aprendizaje y la enseñanza.

Chile ha realizado una significativa y persistente inversión en tecnologías digitales para la educación. El Índice de Desarrollo Digital Escolar del MINEDUC así lo demuestra. Es hora de rentabilizar y sacar provecho de estos recursos. No enfrentar el desafío de los usos pedagógicos, sería correr el riesgo de perder este esfuerzo.

Post publicado en Blog de La Tercera.

15 abril
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Entrevista sobre resultados del Indice de Generación Digital

Foto: http://vtr.com/

Mención en artículo “Cariñosos e informados se definen los escolares de la generación digital” publicado en El Mercurio el 15/abril/2009 en relación a los resultados del Indice de Generación Digital que caracteriza el uso que las nuevas generaciones hacen de los dispositivos digitales y los impactos culturales de esto:

“Hugo Martínez, director de Educarchile, resalta que el estudio describe a un joven corriente, no se trata de seres aislados que pasan el día conectados sin más preocupaciones…para Martínez, la buena noticia es que se está derrotando la brecha de acceso a la tecnología, pero existe una nueva que es necesario abordar: la cultural. Ésta impide que los niños de distintos estratos aprovechen de igual forma la tecnología en su vida cotidiana. “Los de niveles socioeconómicos más bajos son menos cuidadosos al momento de elegir con quienes se contactan en la red, tienen menos tiempos de conexión y, como no se conectan desde sus casas, sus padres no saben cuál es su comportamiento online”, advierte.

Lo preocupante, dice Martínez, es que los padres creen que tienen escasas habilidades tecnológicas (sólo el 1,9% se declara experto, mientras que el 62,8% de sus hijos creen que lo son). Si para los jóvenes no es impedimento la falta de computador en la casa para acceder a la red (el 96% se conecta sin importar el lugar), para los adultos es crítico no tener un computador personal, ya que no tienen otras alternativas para acceder a internet.

A esto se suma que bajó la percepción de los niños de las capacidades tecnológicas de sus propios maestros (en 2006 el 82% decía que su profesor sabía mucho en este ámbito, ahora lo cree así el 69,3%). “Cambió el parámetro: años atrás ser experto era saber navegar, ahora lo es si sabe cómo subir un video a YouTube”, dice Martínez”.

En ese sentido, opina, las escuelas están en deuda. Los escolares aprenden la tecnología solos (así lo declaró el 71%). Pero las escuelas insisten en ofrecer cursos de computación: “Si seguimos mirando la tecnología como una materia que se estudia y no se incentiva su uso instrumental, nunca vamos a aprovechar estas nuevas habilidades de los niños”, declara Martínez.

Artículo completo aquí.